La contradicción de los crímenes de guerra

 Una de las cuestiones que a lo largo de un periodo de tiempo me han parecido más interesantes referente a estos problemas actuales como el constante bombardeo de parte de Israel a Palestina, es pensar como se tiene este pensamiento de que se pueden minimizar los actos.

Si bien la guerra no está prohibida por los derechos internacionales si hay algunas reglas que respetar o bueno esa es una de las frases que se hacen d elo más comunes cuando se va a empezar a hablar de crímenes de Guerra, o lesa humanidad. Si bien si considero que sean necesarias estas divisiones de lo que es un término de otro. El pensar que solo debemos considerar dicho acto en un solo balde por así decirlo en vez de pertenecer a todo aquello que atenta es un pleno acto de buscar una justificación de los actos, una reinterpretación del hecho para buscar decir que dichos actos son de menor valor.

El pensamiento usual de los crímenes de guerra como una simple violación a un tratado que varios países firmaron es algo bastante absurdo si es que podemos pensarlo de dicha forma, comenzando que desde que hay una dura hipocresía por parte del pueblo de Israel en tanto que existe una negación por parte de ellos hacia Hamas al excluirlos a simples terroristas es como negarlos directamente como un adversario legítimo por parte de Israel. Es decir el discurso y por como se defiende Israel es directamente buscar la deshumanización de los palestinos al referirse hacia las miles de muertes que sus bombardeos han causado como "simples daños colaterales" 

Aunque el pensar la figura de un soldado u alguien participe de la guerra como un ser valeroso que va para su patria a pelear, me parece más como un ser arrojado hacia un destino incierto, en ese caso ls figura del soldado si es un ser para la muerte y no un civil cualquiera. Es evidente que los soldados siguen siendo personas y seres humanos la forma en que se les ven utilizados como una simple cifra al contar las bajas del día es simplemente un acto de instrumentalización o deshumanización hacia ellos. Eh aquí el problema de la guerra o de cualquier noticia que evidencia hacia la muerte, porque el pensar que alguna vida vale más o vale menos, porque deshumanizar la muerte al punto de solo convertirse en una cifra. Acaso no las miles de muertes de civiles en palestina no equivalen a una muerte de un europeo o cualquier otra noticia que aparezca en lugar de ella. O simplemente es debido a que aquel que muere es distinto a nosotros.

En la expulsión de los distinto se aborda el tema de como culturalmente tenemos una tendencia a marginar o eliminar a aquellos que consideramos diferentes, ya sea por etnicidad, ideología o cultura, es decir culturalmente tendemos a huir de lo desconocido aquello que no es cercano a nuestro confort cultural, entonces tendemos a deshumanizar actos que no son propios a nuestra cultura. Por lo tanto en el contexto de la guerra, este concepto sugiere que la deshumanización del "otro" facilita la justificación de actos violentos. Las narrativas que desdibujan la humanidad del enemigo pueden llevar a la legitimación de crímenes de guerra. Además, la expulsión de lo distinto puede intensificar la polarización social, alimentando un ciclo de violencia y venganza.

Es por ello que es muy peligroso el pensar el concepto del crimen de guerra como algo propio de la guerra misma cuando este no es algo propio de ella sino más bien es una consecuencia de la misma, es por ello que Traverso sostiene que los crímenes de guerra no solo son actos de violencia, sino que también están profundamente ligados a narrativas de identidad y poder. Un ejemplo de aquellos es porque los atentados hacia las torres gemelas fueron una noticia de alto impacto. Esto dado que el ataque no fue perpetuado por una potencia fue de un país pequeño atentando hacia una potencia como lo es Estados Unidos. El pensar que hay una palanca que al presionarla o al pasarse de ella ya tienes autorización legítima de matar a "otro" país es verdaderamente aterradora.

Es por ello que existe una contradicción grande cuando se habla de crímenes de guerra y está es el bien mayor. Es por ello que usualmente los crímenes de guerra suelen justificarse bajo nociones de "bien mayor", como la defensa nacional o la liberación de un pueblo. Sin embargo, esta justificación entra en conflicto con principios éticos que condenan el asesinato, la tortura y la violencia sistemática, incluso en tiempos de guerra, además de ello el crimen de guerra se esconde en esta idea de deshumanizar al otro, al adversario y es por esto que esta deshumanización facilita la violencia, pero también socava los valores de empatía y respeto.

Si bien el problema principal que encuentro con esta idea es la distinta vara de medir que hay con distintos pueblos es decir mientras que algunos individuos son llevados a juicio por crímenes de guerra, a menudo las estructuras de poder que fomentan estas acciones escapan a la rendición de cuentas, lo que plantea preguntas sobre la justicia y la moralidad en el contexto de la guerra. Es decir si es todo valido por qué unos si son llevados a juicios y otros no.

Comentarios

  1. Estoy de acuerdo con lo que escribes, pero también añadiría que el caso del conflicto de Medio Oriente, durante las últimas décadas, posee características muy propias que lo constituyen como un fenómeno muy complejo, de los más complejos sin duda en estos tiempos. En la guerra entre Rusia y Ucrania, por ejemplo, hay un factor que contrasta entre las lógicas civiles y las estatales, las fracturas entre las lógicas civiles no son tan graves como para oponer identidades radicales, exhibiendo así una lógica más transparente respecto a los intereses militares de Rusia sobre Ucrania. Pero en el conflicto palestino la oposición de regímenes de identidad es el primer plano y este se da en un grado superlativo. Allá, los regímenes de identidad son más poderosos que los cuerpos y las lógicas fácticas, por ello las así llamadas "reglas" internacionales en cuestión de guerras, no poseen esa "fuerza de ley" porque, justo, la lógica de una observancia internacional es lo que parece importar menos ante el imperio de la identidad irrenunciable. Pero ¿de dónde procede el poder de tales identidades? Sin duda, de la manutención de regímenes de creencia retroalimentados por narrativas históricas aún vigentes gracias a los perpetuadores de la identidad de ambos lados. Textos contra cuerpos, memorias contra afectos. ¿Pueden los cuerpos (con sus colores y sus heridas), y sus pasiones (alegres y tristes) tener potencia? ¿Cómo activarla frente a una realidad que se mueve con exceso de memorias? ¿Es posible desobrar la identidad?

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