El hogar que no habito
Quien ha vivido en una casa rentada sabe cómo van mas o menos las reglas:
1. Solo puede ser ocupado por x cantidad personas.
2. Prohibido perforar la pared.
3. Si el próximo año no aceptas el aumento de precio hay que conseguir otro lugar.
Creciendo éramos mi mamá y yo, esporádicamente algún agregado, pero principalmente mi mamá y yo. Al ser nosotras únicamente el número de personas no era algo que nos preocupara.
Sobre el precio aumentando nos movimos alguna que otra vez por ello, pero tuve la suerte de que eso no se encontraba entre mis preocupaciones infantiles, pero ¿prohibido perforar la pared? ¿por qué no puedo colgar una silla de mi techo o poner una repisa flotante?
Como solo éramos una madre soltera, y una niña la opción de hacer un hoyo en el techo y después taparlo y volver a pintar no se me presentó como algo posible. Así que así crecí, molesta por nunca poder hacer hoyos en mi pared.
Cuando cumplí 16 años mi mamá compró un departamento precioso. Yo me enamoré del departamento en cuanto observé la maqueta, cuando observé el departamento en el que realmente viviría me desencanté un poco. Como es costumbre mi realidad no alcanzó a mi fantasía, el color de la fachada externa no me encantaba y esas paredes interiores ¡Esas paredes interiores!
Yo, estúpidamente, creía que por fin viviría en un lugar en el que pudiera hacer hoyos en mí pared, por fin sería mí pared. Ahora las construcciones se hacen de un material que yo desconocía llamado tabla roca. La tabla roca es hueca por dentro ya que se utiliza para hacer divisiones en el espacio que sean fácilmente removibles.
Las paredes huecas nunca podrían sostener repisas, mí pared no me servía. Mí pared estaba ahí para poderse remover, porque mí pared estaba predispuesta para que en algún momento ya no fuera mía. Al final el departamento no lo había pagado yo, lo había pagado mi mamá.
Mi mamá no me echó y no creo que alguna vez lo hubiera hecho, solo me ganó mi deseo de independencia, esa misma que no encontré.
Ahora vivo en otro departamento que no es mío pero que sí puedo perforar, la pared ya no es de Tablaroca y puedo poner repisas flotantes y adaptarlo como me agrade, pero una vez más no es mío. Yo sé que próximamente viviré en otro lugar, entonces, qué sentido tiene adaptar algo para después quitar todo.
O yo soy removible de los espacios o los espacios son removibles. No importa a dónde me mude no hay un espacio para mí.
Vaselisa Nembhard

Vuestra vivencia me recordó al concepto que Tep utilizó unas cuantas clases atras, el no-lugar, que yo interprete en mi capacidad como "no hogar" o la carencia constante de un espacio habitable en donde uno pueda desarrollar su vida sin inseguridad. ¿Has escuchado de Jim Morrison, el vocalista de The Doors? Pasó toda su infancia mudandose por el trabajo de su padre como militar, siempre viviendo en estaciones temporales de las que nunca podía encariñarse demasiado, un constante viaje que marco su autoidentificación en el mundo.
ResponderEliminarTexto breve, personal y contusivo, expresión de un cuerpo nómade que, como muchos otros cuerpos, deja escuchar un grito agazapado largo tiempo. Una vez más, el problema no es particular, no solamente. Se trata de la condición habitacional con que arranca el siglo XXI mexicano en sus zonas urbanas, condición transcorporal, intercorporal, que nos moldea con el corsé entallado de la lógica de capitales. Pienso en la población que migra en círculos, esto es, que "circula", constituyendo un sector "migrante" sin el llevar consigo el halo del "migrante", sector precarizado que está amenazado con dislocarse la conciencia si consigue un crédito habitacional o si recibe, de milagro, una herencia de bienes raíces, amenazado también por la tentación del olvido desclasante. Sin hablar de ello, tu texto expresa lo que debemos redimir, la conciencia de clase, conciencia que, igual que los cuerpos, debe ser transparticular, intersubjetiva, acuerpada por esos marcadores semióticos de los que no podemos librarnos porque nos hace ser lo que somos en la gran circulación de cuerpos en el aparato reproductor del sistema.
ResponderEliminar