Relato sobre un internamiento psiquiátrico: Muñeca mecánica
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| Imagen por Gabriel Conde. ig: halloween131621 |
Hace
varias noches que no concilio el sueño aquí, podrían ser las voces de mi
cabeza, pero esto no había sucedido jamás, en cambio, parecían calmarme. Anoche
me despertó la lampara del guardia nocturno así que tuve que cerrar los ojos y simular
que durante toda la noche mantuve un sueño profundo, ¿cuántas noches más tendré
que fingir?
Por
las mañanas cuando me levanto suelo verme al espejo, pero nunca me reconozco,
el espejo borroso que ha reflejado antes varios rostros ha caducado. Otra vez
tengo que comer todas las porciones que hay en mi asiento y otra vez tengo que
tomar las píldoras; otra vez tengo que contar por qué estoy aquí, aunque yo no
tendría que estarlo y otra vez tengo que recordar.
Pensar
y recordar es lo mismo en estas cuatro paredes y los autos que pasan cerca no
se dan cuenta de lo mecánicos que son. Las píldoras que flotan por mi cuerpo y
por mi sangre han devorado mi cerebro y ya no me siento yo, aquí me siento mecánica,
aunque irónicamente afuera, lxs demás me hacen sentir lo mismo.Cada día pienso
que este sitio funciona como un hogar provisional donde pasan aquellas personas
que, como yo, han intentado huir de aquello que les quita alguna esperanza de
seguir habitando el mundo, parece reacondicionar y mecanizar vidas para el
funcionamiento habitual que existe fuera de estos muros.
Los
pasillos estrechos parecen verme mal y cada vez el volumen de las voces de mi
cabeza se apaga, las personas aquí me reconfiguran cada semana, me reprograman,
me queman el cerebro, pero yo lo merezco, merezco cada maltrato que me ha
llevado hasta aquí, porque de no merecerlo no estaría en este lugar. Porque de
haber luchado ante las agresiones no tendría justificación para el mal que
siento; la verdad es que siempre me he sentido así, siempre he pensado que mi
cuerpo no me pertenece y que estoy en constante reconfiguración. Si yo fuera yo,
las voces no serían solo voces, serían pensamientos sobre cosas que quiero
hacer, si yo estuviera loca querría pagar las voces interiores y si no estuviera
loca quisiera habitar el mundo ignorando el sufriendo que trae consigo.
¿Si el
mundo contiene una red de opresiones y de constante dolor porqué entonces
negarlo parece que es la única alternativa positiva para habitarlo?, quisiera
que las personas viviesen la violencia escondida que existe en cada callejón, que
sintieran miedo y que el mundo sangrara. Pero eso ya pasa, mientras yo tengo
que fingir y dejar que quemen mi cerebro para seguir siendo una muñeca mecánica.
Mañana
cuando pise la acera pública ¿seré por fin yo?
Muñeca
mecánica por Tania Melitón Charco


Me llegó mucho esto que describes como dejar que las píldoras devoren tu cerebro, realmente no hay otra manera de describir lo que se siente estar medicado. Si bien agradezco que he podido recibir atención psiquiátrica y si bien sé lo mucho que los medicamentos me han ayudado a mantenerme a flote, desde esa primera etapa de "prueba" donde te mandan algo esperando que no te empeore, donde te sientes un conejillo de indias o una rata de laboratorio a la que la medican una y otra vez con distintos medicamentos con uno y otro efecto adverso, desde ese momento te comienzas a dar cuenta de lo cruel que puede ser estar medicado. Es raro, porque sabes que estas pastillas te las *tienes* que tomar para estar "bien", pero al mismo tiempo sientes que hacen mal, que no te sientes tu, que no sientes las cosas igual, o que incluso no sientes en lo absoluto. Creo que muchas de las personas que hemos estado medicados nos hemos visto en este dilema: ¿debería de seguir medicado aunque me haga sentir tan distante, tan apático a todo, tan enfermo, con el apetito, el sueño y el ánimo hechos un desastre, tan mecánico como bien describes? ¿o dejo de tomar las pastillas, cuando sé que sin ellas estoy mucho más expuesto a caer en un episodio grave, que estoy en mayor peligro? ¿hasta qué punto nos quita experiencias y conocimientos importantes el estar medicado? ¿y exactamente de qué nos protege? ¿nos ayuda a vivir de verdad, o sólo a seguir siendo productivos? Y lo más agotador, es que son preguntas que te terminas haciendo cada día cuando tomas tus pastillas por la mañana, no es una cuestión por la que te puedas desentender porque es algo que atraviesa tu mente y cuerpo directa y diariamente. En fin, me gustó mucho tu texto y la honestidad con la que lo escribes <3
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