El siglo de las sombras y las luces
"Ustedes
son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una montaña no puede esconderse.
Tampoco se enciende una lámpara para cubrirla con una vasija. Por el contrario,
se pone en el candelero para que alumbre a todos los que están en la
casa."
Mateo
5:14-15
Somos una
gran luz, creímos en ella, creímos que iluminaria un futuro, un presente,
creímos que iluminaríamos con las mieles de un progreso, pero esa luz no resultó
ser más que las llamas de todo lo que habíamos incendiado.
"Dicen
que el mundo va acabarse, ojalá que sea pronto..."
—Bad Bunny
[En la
portada del álbum “Nadie sabe lo que va a pasar mañana”, sentado en un caballo
representando la idea enajenante del progreso, del éxito financiero de vivirse
como la mercancía máxima que se constituye como un músico exitoso y como una
ontología descompuesta]
Prólogo al éxito financiero ([La insatisfacción de]
vivirse como mercancía)
Bad Bunny es la expresión cultural del éxito
financiero, del gran deseo capitalista puesto en cada uno de nosotros. A través
de la cultura de masas podemos ver en su imagen el significado de lo que se
quiere comprender por habitar el "éxito" hoy en día, y a su
vez, la antípoda de lo que se nos define como el espacio habitado del fracaso.
Bad Bunny es la significación de lo sagrado
en un mundo donde la religión es el capital financiero. Es la imagen melódica
que nos hace repetir sus cantos como rosarios. Es el máximo virtuoso para este
gran dogma financiero, lo tiene todo: fortuna, fama, una pareja con un canon de
belleza establecido por la industria cultural y todo lo que nos impulsa deseo
en el sistema capitalista. Tiene todo lo que nos prometieron que nos traería felicidad
en el Mercado. Tiene todo, menos su singularidad, él está vacío, se vive como
mercancía, se vive como objeto-mercantil sin vivirse como una experiencia
afectiva singular, su yo se configura como una masa homogénea entre otras
tantas mercancías. Viste ropa de patrocinadores, se peina como debe verse ante
los demás, es la mercancía de lo que debe ser "música latina" en la
industria musical.
1
En su video
musical de la canción "Nadie sabe" monta un caballo, simboliza el
éxito, que va ganando la carrera de la vida y afirma constantemente en su
música que ha ganado la carrera. Nos canta con el coro del éxito: "Soy el
caballo ganador, voy adelante por 20 cuerpos" (Bad Bunny-Nadie sabe) La
idea de progreso y éxito se ve en la transición del camino recorrido. Pero la
imagen del caballo avanzando no es más que una transición de imágenes repetidas
una y otra vez, es un fotograma, es una transición monótona, es una ilusión de
movimiento, parece que se mueve, pero no es así. Es una prueba de las mieles
del capitalismo que lo encierran en una supuesta vida completada y exitosa. Así
de ficcional es el éxito que se nos presenta. La idea de progreso (hoy éxito)
es una ilusión muy atractiva, como cualquier engaño a primera vista.
Bad Bunny es la expresión musical de una
cultura atravesada por la idea del éxito financiero. Para hablar de la relación
entre manifestación artística o cultural y su relación con la expresión
manifiesta de un momento cultural situado e histórico tengamos en mente a la
idea hegeliana de que cada expresión artística expresa el momento de una época.
Hegel en sus lecciones sobre estética señaló: “Es en las obras de arte donde
los pueblos han expresado sus más íntimos pensamientos y sus más ricas
intuiciones”. Pero a su vez, siendo cuidadosos de estas palabras, ya que el
tiempo histórico de Hegel era otro, hoy día los íntimos pensamientos y las
intuiciones están atravesadas por el gran imperio del capitalismo.
En la época
de las mercancías capitalistas la expresión musical refleja ideales de éxito,
fama y aspiraciones que la gran maquinaria exige a cada uno mientras se vivan
como mercancías. Esto para que esa gran máquina siga operando. El mismo Bad Bunny con su poderosa y única
humildad que lo caracteriza se reconoce como obra de arte, y de "alto
nivel". Así nos canta a nuestros oídos sucios e indignos: "Soy una
obra de Arte, Mona Lisa, Última cena..." (Bad Bunny-Nadie sabe).
Pero este
éxito es una ilusión, una gran estafa, el éxito configurado no es sinónimo de
realización humana. Al contrario, enajena, Benito nos canta con hastío:
"Me levanté aborrecido como Laura Bozzo con ganas de dispararle a alguien
encima de una pista... Hace tiempo no veo a mi terapista... Quizá por eso es
que tengo la mente bizca. Este disco no es pa' ser tocado en ni un billón de
vista'. Es pa' que mis fans reales estén contento'. Aunque yo por dentro no me
sienta al cien por ciento." (Bad
Bunny-Nadie sabe).
Vivirse
como mercancía bajo la dinámica de la industria musical lo posiciona como un
gran adorno, como un fetiche, como un generador de música con un halo brillante
que se adora a sí mismo y que debe ser adorado, su expresión humana, en cambio,
se manifiesta bajo la forma de una experiencia nihilista. La existencia
de Benito Antonio Martínez Ocasio es una ruina aplastada bajo el monumento de
lo que es Bad Bunny. Aquí podemos
retomar en otro sentido la idea de Walter Benjamín sobre que los grandes
monumentos están construidos bajo cadáveres. En el caso de Benito, "ese
compa ya está muerto, nomás no le han avisado…" (El Corrido de Heisenberg | Negro y Azul [Breaking Bad]). Tener la sensación de
ser un ganador, un victorioso, pero con un aborrecimiento interno que sale a
relucir constantemente: "Yo soy la estrella más grande en el mundo entero
to'quieren ser número uno no entiendo el esmero, si quieres te lo doy cabrón yo
ni lo quiero..." (Bad Bunny-Nadie
sabe).
Y por otro
lado, expresa las únicas órdenes, el gran mandato más característico de
cualquier industria o empresa: "No es hacer dinero mi amor es
multiplicarlo... Porque el dinero se hizo pa'gastarlo"(Bad Bunny-Nadie sabe). El mandato del
mercado genera un mantra a seguir, a rezar hasta que se internalice y se ejerza
en la voluntad de cada oyente: compra y consume... Y este mandato se acompaña
de adquirir lujos producidos por marcas exclusivas, también es un mandato que
exige ser exitoso, progresar, donde esto significa reproducir y acumular
riqueza: "Rolls-Royce azul [...]
Me enamoró el dinero, quiero, quiero y quiero más!" (El azul-Peso pluma x junior H)
Bad Bunny nos canta también: "No me eche' la culpa, échasela a Dios. Sí,
que Él fue el que el don me dio. De hacerlo fácil, de hacerlo ver muy
fácil." (Bad Bunny-Nadie sabe).
Hay algo que vale completamente la pena señalar en esta afirmación. Es cierto
que dios le dio la cualidad de hacerlo fácil, si entendemos a dios con el Gran
Otro lacaniano que produce significantes, que produce sentidos de existencia a
los agentes que atraviesa y a las estructuras sociales mismas, que es capaz de
transformar el sentido factico en el cual vivimos, en el cual estamos inmersos.
Entiéndase y piénsese a dios como un Mercado, que es el dios que produce la
manera en la que interactuamos con las mercancías. Este es el Imperio del
Capital.
2 – El éxito como apariencia
La manera
en la que percibimos el tiempo ha sido colonizada. El filósofo italiano Bifo
Berardi lo advertía, cuando pensamos y vivimos el tiempo, pensamos el tiempo en
términos de ganancia y pérdida económica. En este sentido la expresión
"perder el tiempo" significa estar haciendo cualquier actividad menos
generando dinero. Nos ensarta lo que Lipovetsky llamo como "La era del
vacío" en la que la vida misma es atravesada por un vacío existencial a
falta de un fundamento último que le dé sentido a nuestra existencia... donde
ese vació es “llenado” por productos mercantiles “personalizados”, hechos para
nosotros, para hacernos sentir únicos y con una identidad. En ese sentido
también perdimos el sentido del tiempo por sí mismo y fue llenado por una idea
de “tiempo” para ser productivo.
Bad Bunny piensa así el tiempo: "Aprovecho
el tiempo haciendo historia y ustedes story
time" (Bad Bunny-Nadie sabe).
Haciendo referencia a lo anteriormente advertido, esto es, que el cantante
puerto riqueño se siente como un gran monumento que permanecerá en la historia
de la música y que, a su vez, genera riqueza siendo un éxito musical. Y los
mortales sólo suben su vida a las story-time
de sus redes sociales favoritas, compartiendo lo cotidiano y la apariencia que
expone las experiencias más superficiales de lo que significa vivir. Pero Bad
Bunny quiere tomar distancia de eso, porque piensa que su existencia no es
superficial, quiere sentirse vivo como lo monumental histórico.
I.-Las luces & el destello
En una
ocasión una luz, entendida como la razón, el conocimiento científico, la
construcción de máquinas, el comercio, LA FE Y EL OPTIMISMO EN EL PROGRESO fue
profesada para toda la humanidad, para todas las naciones como una esperanza
salvadora. Las luces racionales de las mentes más brillantes llegaron
anunciando un progreso para todos, pero ese brillo no iluminó
cálidamente, sino que nos dejó ciegos, fue un evento barbárico, fue una promesa
acida.
Bastiat, heredero
del espíritu ilustrado francés y fiel creyente del progreso humano pensaba que
la economía de mercado podía salvar a las naciones. Él afirmaba que "donde
entraba el comercio no entraban las balas". Sin embargo, años después, Rosa
Luxemburgo, la “Rosa roja” desmintió esta gran mentira, advirtió que donde
entra el comercio entran más que las balas; entra el colonialismo, la expansión
imperialista, la conquista, la barbarie, una nación económicamente fuerte
imponiéndose sobre otra, robando recursos, esclavizando, eso y otros terrores
que se ocultan y nadie vio. O mejor dicho, que occidente no quiso ver como
problema.
Adorno
& Horkheimer también denunciaron el supuesto progreso ilustrado como
excesivamente racional, donde la razón es el verdugo histórico de los pueblos y
la economía su fiel acompañante que resulta ser el juez de quién dictamina el título
de lo civilizado. El capitalismo domina la naturaleza, domina a hombres y a
mujeres, domina diversas especies, domina a la humanidad para seguir fundiendo
el combustible que hace funcionar o encender la llama de ese gran candelero,
para que la gran flama incendiaria no pierda su luz.
Ahora no
sólo se percibe una fe en las luces, sino también en las sombras. Hay
esperanza, pero no para nosotros sino para las máquinas: para su desarrollo,
para su continuidad, para su eficacia y su mejoramiento. Incluso sin importar
que esto esté contra la humanidad misma.
Por otro
lado, la esperanza en el dopaje está presente en este orden civilizatorio. Una
sociedad más drogada es un precio que pagar por una sociedad más funcional, más
productiva, mas “eficiente” y también es la esperanza de seguir sosteniendo las
maquinas productivas de acumulación de la ganancia. Barbara Ehrenreich ya lo
señaló en su texto “sonríe o muere” donde refiere al tema de la medicalización
sistemática para el funcionamiento e inserción de los sujetos en sus
respectivos trabajos, escuelas, quehaceres… En este mismo orden de ideas, el
rapero llamado Solitario arremetió
contra la institución psicoterapéutica en general y también contra la
psiquiatría, esto a partir de una experiencia personal de suicidio que expresó
en la canción Un regalo al mundo que
nunca será suyo. En su experiencia él nos dice: “Busqué al mejor psicólogo que había en mi cuidad hasta dar con uno
que tenía como especialidad precisamente las mentes aquejadas por mi mal, que
trataba con terapia cognitivo-conductual.
Resolvimos ese precio porque yo más no podía y acordamos diez sesiones de
50 euros por día. Puse todos mis esfuerzos e ilusiones y sentía que después de
esa terapia mi vida mejoraría. Pero tras
una batalla muy diferente en la que si bien hubo heridos, no hubo muertes sentí
que aquella quimera tras de mi cayó cuando todo seguía igual y la terapia
concluyó. Saliendo de la clínica el cielo se oscureció y pensé: "ya no hay
nada que hacer, todo se acabó" […] Y en una de esas semanas arrepentidas volví
a mi casa con la batalla perdida. Senté a mi madre en una charla decidida y se dio
uno de los momentos más duros de mi vida. Le dije en una conversación la cual
no olvido; si este año no me curo, este diciembre me suicido. La vida así no me
renta y espero que lo comprendas. Así que cuando lo haga no quiero que te
sorprendas. Para que no se antojase la huida placentera pasé de jugarme la
salud a la vida entera…” (Solitario-Un
regalo al mundo que nunca será suyo).
Por otro
lado, en su crítica llama como farsa a estas prácticas y a su pretensión de
querer ser una ciencia dura, recordando la línea de investigación de Michel
Foucault sobre la institución psiquiátrica y su pretensión de construir
verdades a partir del ámbito médico-discursivo.
Solitario señala que el proceso
psicoterapéutico y psiquiátrico medican permanentemente sin una cura, sino sólo
para una productividad social, no para “reparar“ el sistema anímico ni mucho
menos las causas socio-políticas del daño. ¿Esto podemos considerarlo hoy día
como una luz o como una sombra médica?, ¿podría enceguecernos?, ¿podría
dejarnos ciegos con su oscuridad? Solitario
rapea: “La historia de la psicoterapia es una chanza, y sigue siéndolo,
incluyendo su punta de lanza: la cognitivo conductual, su última esperanza. A
la cual se atribuyen cualidades cientifistas, pero cuyo contenido es más
trivial que una revista […] Pero como mis palabras no sirven de garantía, consultemos
datos y dejemos la palabrería, de los enfermos que son sometidos a intervención
¿Cuál es su porcentaje oficial de recuperación? […] ¿Y qué hacemos cuando la
propia mente nos arresta? la psicoterapia se erige como respuesta, una
propuesta muy prometedora y deshonesta que contrasta con su alta inutilidad
manifiesta.
[…] no
estamos hablando de una depresión transitoria, ni de trastornos de ansiedad
temporal, nada de eso, hablamos del trastorno profundo que llega al hueso, pues
parece estar de moda diagnosticar con ahínco, y gran parte de la culpa la tiene
el DSM5, ahora todos son enfermos, incluso el que se masturba […] Por no hablar
de que la gran mayoría son genéricos, y más que por psiquiatras son recetados
por médicos. –Oye y esas pastillas ¿Cómo las conseguiste? –Fui al centro de
salud y dije que me sentía triste. […] debo hacer una aclaración al respecto, lo
primero: recomiendo que se lean el prospecto, porque causan adicción, sabrán
que estoy en lo correcto quienes lo usen de manera continuada y sin efecto. Lo
segundo, para aquellos que induzca a la reflexión, y quieran dejarlas, mejor
que lo hagan con precaución, pues han de saber lo peligrosa que es su
interrupción, ya que causa desajustes químicos y depresión. Por tanto ha de
dejarse de manera paulatina, poco a poco, hasta que la desintoxicación termina,
porque la adicción a esta droga puede ser asesina, pero claro al ser legal no
es igual que la cocaína […]
Ahora mira
a esos psicoterapeutas de pacotilla, tratando los trastornos como una cosa
sencilla, pero analiza sus vidas y entonces te darás cuenta de que aquí es
predicar, no dar ejemplo, lo que cuenta. ¡Bienvenido a la irónica consulta de
Verónica, que asegura poder curar tu depresión crónica! Pero, ¿Y si te digo que
quien te lo aseguró lleva 10 años deprimida y jamás se curó? ¿Cómo puedes
pretender ponerte a ayudar a personas que tienen los mismos problemas que tú no
solucionas? Es mucho más fácil para ti montar una clínica que solucionar tu
inestabilidad anímica.” (Solitario- La Pseudociencia)
Hasta aquí
podemos considerar una sistemática invasión de sombras más que de luces y con
ello la desactivación de seres singulares. Sentir, pero dejar de sentirse. Sentir
dolor por la desolación de una luz que nos abandonó o mejor dicho, que nos quemó
y que no nos iluminó a nosotros sino que también fuimos la sombra oscura de su
llama. La desactivación de los afectos. Un mundo cada vez más inhabitable. La
invasión de la desesperanza. La soledad…
¡Este es el
siglo de la soledad! Nos advierte Noreena Hertz. No fue a inicios de la
pandemia por covid como creímos, ¡Fue antes!, ¡No nos dimos cuenta cuando
empezó porque muchos nacimos en este siglo condenatorio! ¡Porque muchos abrimos
los ojos y aun así todo estaba oscuro, así ya era todo lo que alcanzamos a ver!
El mundo no cambio mientras dormíamos, sino que cambio mientras no teníamos aun
ojos.
Lo peor de
la temporada post-covid no fue que fue evidente que estábamos solos, sino que
hizo evidente la visibilidad de tantas almas desoladas y rotas.
I.I.- ¿Cuándo habrá comenzado el siglo de las sombras?
Puede verse a lo lejos que una tempestad se aproxima-o ¿Cómo lo digo? Las nubes están bien pinches culeras.
Soy las sobras de la modernidad.
Soy las
sobras.
Soy.
Fui la
creencia de un futuro mejor.
Fui la creencia de un futuro.
Fui la
creencia.
Fui.
Sentado en la oscuridad de una noche cotidiana no puedo olvidar que alguna vez pensé que crecer era parte de que las cosas mejorarían, no sólo en mí, sino en lo que me rodea.
Lo sensato es que "Nunca estuvimos vivos y no volveremos a nacer" (“Dead memories”-Slipknot), pero nos dijeron que vivíamos y peor aún, nos dijeron cómo era “vivir realmente”, sintiendo nostalgia por eso que nunca fue o mejor dicho, que nunca pudimos alcanzar, esa idea del éxito que nos configuró como “fracasados”, incluso al nacer, continuando al crecer.
Ya no puede
verse una luz esperanzadora, una luz ilustrada, una luz de progreso, una luz
que alumbre con calidez toda la casa y salvaguarde todas las almas. Tampoco
puede verse esa luz en la que los neoplatonicos confiaron fielmente, el “nous”,
el Uno, aquello que según Plotino se asemejaba a la luz o a un gran sol. Ni la
luz de Platón, ni la de Atenas nos llegó hasta el presente tanto como les llegó
a los antiguos fieles de la luz. A diferencia de ellos, no podemos hablar de
una luz que nos de fe, sino sólo de una luz que nos avergüenza, no podemos decir
que nos enorgullece la "civilización en gracia como Grecia, [ni] sentir en
vivo la pasión de Platón, cosmovisión desde el Partenón, [ni] su herencia entre
columnas corintias [ni que] sus lecciones limpian mi conciencia y son, luz para
el corazón, luz para la historia, luz como magnolias..." (“Mil vidas”-Nach)
"Visiones
muertas en tu nombre" (“Dead memories”-Slipknot) es lo que le canto a la
idea de progreso mientras me baño, es lo que le canto a la luz, a través de
visiones muertas es como se manifiesta la idea de dirigirse hacia lo mejor en
este gran mercado que nos configura como mercancías del tipo máquinas de carne,
defectuosas por definición, descompuestas por la oxidación de los huesos de
repetir un trabajo una y otra y otra y otra y otra vez... y convierte también tradiciones
históricas en meras mercancías y ornamentos “capaz d asignar valor monetario a
todos los objetos culturales” (M. Fisher, en Realismo capitalista). La cultura,
la historia, los rituales son vueltos una mercancía…
Walter
Benjamín señalaba que un ángel veía la idea del progreso en el devenir de la
historia humana. Este era pensado a partir de cuadro de Angelus novus de Paul Klee. Benjamín podría haber tenido una
epifanía si hubiese mirado al ángel del que nos habla y al ver por primera vez
al ángel p[u]dría haber dicho: "Cuando estabas aquí no te pude mirar, eres
como un ángel, me haces llorar, frágil como pluma en un bello lugar [...] Eres
tan especial, ¿y quién soy yo? Un pinche raro, ¿Por qué verga estoy aquí? No
pertenezco..." (“Valentín Elizalde-Creep”-IA) La idea de progreso
invadiendo y atravesando los cuerpos, los pensamientos mientras un ángel que
observa el caos, las ruinas y la destrucción se aleja y sólo mira es la
manifestación más clara de tantas decepciones históricas sujetas a una idea de
transformación civilizatoria.
II.-Sobre el destino en ruinas
Decía Marco
Aurelio que la constitución humana sólo es carne en descomposición que vive con
algo de convicción: “Esto es todo lo que soy: un poco de carne, un breve hálito
vital, y el guía interior. […] en la idea de que eres ya un moribundo,
desprecia la carne: sangre y polvo, huesecillos, fino tejido de nervios, de
diminutas venas y arterias.” (Meditaciones: II, 2) Es un destino orgánico, pero
es necesario precisar este destino de la carne… Nosotros los condenados de la
carne concedamos, pero meditemos y regañemos un poco al gran emperador romano
mientras tarareamos un poco: “Todos los seres vivos morirán algún día, estemos
listos para morir o no. Es seguro que ese día llegará, ¿Es ese el ángel que voló
desde el cielo crepuscular?, ¿Es ese el demonio que salió arrastrándose de la
grieta?
Lágrimas…
Ira…
Compasión…
Crueldad…
Paz…
Caos…
Fe…
Traición...
Lucharemos
contra nuestro destino. No debemos resignarnos a nuestro destino. Con dolor y
decisión en el corazón. Demostremos la voluntad de seguir. Nadie debería ser arrebatado
bruscamente de su vida…” (“YouSeeBigGirl”-Shingeki No Kyojin)
Somos carne
en descomposición, pero que adquiere su condición de descomposición además de
por su organicidad por otras condiciones materiales: sociales, politicas. La
carne del enfermo que se descompone porque no tuvo dinero para pagar medicinas
no es la misma carne del rico que muere reposando en su cama porque se hizo
todo lo que se podía. Entonces, somos breve hálito vital que se vive en un
lugar situado, somos guía interior que decide bajo ciertas posibilidades de
elegir que nos son ofrecidas o sugeridas, somos ira, felicidad, enojo o
cualquier expresión afectiva desde un sitio político-cultural preciso, desde
una posición, no vivimos en una hoja en blanco. Pero nos queda PENSAR ¿Cómo se
configura el destino de cada ser en la configuración capitalista?, Mark Fisher
nos da, irónicamente una luz para meditarlo a profundidad: un destino crudo.
¿Qué se
supone que debemos hacer con el destino que nos es impuesto en el orden de
mercado? Luchemos contra nuestro destino en la medida en la que este esté
sujeto a la agencia política, no podemos permitir articularnos desde donde
nuestro destino es fijado como fracaso sólo porque supuestamente no somos
sujetos del éxito en este gran monstruo. Hoy todos podríamos cantar como himno
nacional: "Los
caminos de la vida no son como yo pensaba… como los imaginaba… no son como yo
creía. Los caminos de la vida… son muy difíciles de andarlos… Difícil de
caminarlos, yo no encuentro la salida…" (“Los caminos de la vida”-La
tropa Vallenata) porque parece que nos hemos convertido en la nación
de la desesperanza (recordando las palabras de Benedict Anderson sobre que
todas las naciones son imaginadas). O incluso podríamos senti-tararear la “canción
del suicidio”: “Ah… Quiero morirme, colgarme, sólo quisiera morir. Adiós mundo
cruel. A lo mejor seré feliz así. Ah… si hubiese muerto. ¿En donde hubiera
muerto? ¿No le afectaría a nadie? De pronto, las lágrimas comienzan a salir. Todo
lo que alguna vez esperé fue doloroso.
No debería ser algo como eso. […]
Ah... ¿Por qué? ¿...porque sigo
viviendo? Cada una de las alegrías que hay,
trato de encontrarlas porque me hacen falta. Ah... no quiero nada. Lo odio todo.
Está bien no poder entenderlo todo. Porque siempre estoy solo... Quiero poder
amar y ser amado […] El odiarme a mí mismo me pone tan triste. Me pregunto si
duele morir. Me pregunto si puedo morir de una manera hermosa. […] No es nada
fácil pero, esos deseos oscuros de mi corazón los quiero arrancar…Hhh... Mejor
iré a dormir...” (“Canción triste de Vocalloid” o “La canción del
suicidio”-Vocalloid).
La
desesperanza y ese sentimiento de querer probar la muerte a veces parece tan
latente: El nihilismo está presente en gran parte del performance musical.
Incluso hoy hay quienes pueden cantar con ritmos alegres, pero con almas
tristes y rotas. Muchos podríamos decir melódicamente: “Capa, colmillos,
disfraz, era el comienzo. Quiero ausentarme, quedarme aquí solo en silencio.
El maquillaje oculta este mal sentimiento […] Hubiera dejado el disfraz, total
parezco muerto […] Te veo a lo lejos bailar, mi alma en el suelo… Mi alma
combina con esos que visten de negro.
Las luces, el humo, la vibración del momento […] Yo por mí, estaría en otro
lugar, donde la gente es de verdad […] ¿De qué es tu disfraz? ¿Vistes para mí
no más? ¿Acaso disfraza todo este tormento? ¿De qué es tu disfraz? ¿Vistes para
él no más? Yo no entiendo para qué me invitas ya.
Sería un fantasma aunque no porte disfraz…” (Noche de brujas-José Madero). Y
por otro lado, se ha cantado en nombre de la desesperanza de quienes no
existen, por la generación venidera: “…siento que callar es un pecado capital, en
la capital del pecado me quieren decapitar y aunque quisiera criar a mis hijos
en un cuento de hadas sé que el mundo se acaba y no les quedara nada. Serán
ratas y la cloaca les maltratara. La ciudad clavara su aguja y nadie aplacara, el
odio que les empuja, no abra nada solo brujas mientras los niños ricos viajarán
en su burbuja de lujo, de arrogancia infalible…” (Nach-Manifiesto). Quizá por
el miedo a un terror de una permanente desesperanza para los venideros o los
que podrían venir Cioran escribe sentencias antinatalistas en “El inconveniente
de haber nacido” y otras obras, pronunciando un grito silencioso entre pequeños
aforismos.
III.-Resistir
La
configuración de los afectos de una ontología fragmentada son el resultado de
una derrota político-cultural, como advirtió Mark Fisher respecto de parte de la
historia de la música donde ésta se ha convertido en simple mercancía y el punk
u otras variantes de resistencia han abandonado toda posibilidad de lucha o
futuro de gran transformación social. En el fondo ya nadie cree en las promesas
de la modernidad, de la luz que ilumina el mundo, a todos nos ha fallado, pero…
queda algo más que decir: ¿podemos ver más allá de la luz y de las sombras?, ¿estaríamos
preparados si eso pudiera ser posible?
También como
dice esa rola de un cover que hace Natalia Lafourcade en náhuatl: "Luché
contra la ley y ella ganó" (“Onicalia Tecuicac [I Fought The Law Cover]”-
Natalia Lafourcade).
Donde la
ley es la representación del aparato represivo y por tanto violento del Estado.
Un Estado que se impone con la fuerza en conjunto con esa gran máquina-capital
que nos configura como sujetos deseantes de aquello que nutra esa máquina
misma. Somos parasitados en el deseo, también en el afecto, queremos esa burbuja
burguesa en la que la comodidad sea un consuelo del caos y la desesperanza
constante: “Este mundo me estrangula, me aplasta y me quema, me destruye, me
impide vivir en mi burbuja, entonces me gustaría irme lejos de todo, solo huir.
Déjame huir lejos, dejar este mundo, desterrarlo. Si Dios dice que el suicidio
es un pecado entonces que diga cómo irme sin hacerle daño. Deja que me
convierta en lo que los médicos llaman ‘loco’ y tal vez así yo vea en lo
borroso.” (“Loïc Nottet”- mr/mme)
Aún queda
cuestionarnos: ¿Cómo o bajo que estrategias será posible emancipar el deseo?
Si sólo
cruzamos los brazos y nos quedamos en silencio… ¿Qué pasaría si amaramos el
orden económico del mundo tal como está? ¿Qué pasaría si simplemente nos conformáramos
con amar esos deseos que nos dijeron que debíamos desear? De tan solo
intentarlo nos enfermaríamos, y dentro de la lógica sistémica de la
máquina-capital también si no amamos los deseos que la benefician enfermaríamos,
enfermaríamos de aquello que desde el éxito financiero se llama “fracaso” o
“mediocridad”. “– ¿Alguna vez le has dado una mordida a la manzana por el sabor
de la fruta, su dulzura y su cascara? –Sí […] Pero la manzana estaba dura y me rompí
un diente” (“Les Chansons D’Amour”–As tu déjá aime). De tan sólo probar del
fruto que nos es prometido nos romperíamos los dientes y de no intentarlo sufriríamos
por no poder probar esa experiencia del éxito. ¿Pero cuál es exactamente el
rostro de esta gran máquina? ¿Cómo nos seduce si no tiene cuerpo? ¿Cómo evitar
la seducción de aquello que no vemos?
IV.- ¿La esperanza está en un apocalipsis acelerado?
Eren Yeager,
un personaje político del anime Shingeki
no Kyojin creció en un sistema estructuralmente injusto, de un momento al
otro tiene la posibilidad de transformar la realidad socio-política de aquella
configuración histórica y aplastante en la que vivió, esto es a través de un
apocalipsis o genocidio contra aquellos que lo dañaron a él y a su sociedad.
Se afirma
como agente político radical y transformador, pero esto tiene consecuencias… su
sacrificio y el de otros inocentes, afirmar su voluntad transformadora sería afirmar
la destrucción para muchos otros, para la alteridad. Sin embargo, su destino es
reconocerse como agente político transformador, puesto que sólo él tiene la
posibilidad de llevar a cabo dicha transformación. La organización social
determina lo que podemos apoyar y rechazar y, a su vez, determina aquello con
lo que podemos estar en contra. También determina la responsabilidad y la
culpa…
Eren Yeager
es la afirmación de la destrucción. Adquiere una fuerza capaz de transformar la
totalidad de las estructuras, pero es una fuerza que lo mantiene destrozado a
sí mismo y lo convierte en una voluntad nihilista. Es voluntad deseante, pero su
deseo transformador es tan violento que es terrorífico, para sí y para otros.
El cambio está en la posibilidad de la destrucción total de todo. Nos recuerda
al aceleracionismo y su creencia de la transformación radical a través de una
aceleración total.
Pero…
¿Qué podría quedar después de nada…?
Dentro del
orden de estas meditaciones bruscas, terroríficas, asfixiantes, espinosas,
esperanzadoras, calurosas y oscuras, a pesar de todo,
sonrió un
poco,
porque me
enteré que existe un hospital de colibrís en la Ciudad de México.
Porque tuve una caminata muy agradable un miércoles,
Porque recibí un abrazo, me sentí vivo, vi una luna inmensa y
brillante, la gran luz no-humana,
Porque mi vida se ha cruzado con personas interesantes, llenas de vida y caos como yo,
Porque tuve
la posibilidad de pensar en resistencias,
Porque tuve
la posibilidad de pensar en la emancipación del deseo…
Porque tuve
la posibilidad de pensar, de dialogar con quienes quiero,
Porque he pensado,
Porque he querido,
Sentí la
calma por uno y varios momentos, simplemente…
Entonces todavía podemos continuar.
Lista de canciones mencionadas:
-Bad Bunny-NADIE
SABE: https://www.youtube.com/watch?v=qWL7Iy7jhKc
-El Corrido
de Heisenberg - Negro y Azul [Breaking Bad]:
https://www.youtube.com/watch?v=C74if74g7do
-Solitario-
La Pseudociencia: https://www.youtube.com/watch?v=Y95KZ4sm-i8
-Dead memories-Slipknot: https://www.youtube.com/watch?v=yBVeDcHyFlU
-Solitario-
Un regalo al mundo que nunca será suyo:
https://www.youtube.com/watch?v=e5cD_ElBzC4
-Mil vidas-Nach:
https://www.youtube.com/watch?v=0v9Jl50V-V4
-Valentín Elizalde-Creep-IA:
https://www.youtube.com/watch?v=3QjFdJcKkjE
-YouSeeBigGirl-Shingeki No Kyojin: https://www.youtube.com/watch?v=aQzczhYOkpk
-Los caminos de la vida-La tropa
Vallenata: https://www.youtube.com/watch?v=aSg-XIpovew
-Canción triste de Vocalloid o La
canción del suicidio-Vocalloid:
https://www.youtube.com/watch?v=LxGnNUReQfM
-Noche de brujas-José
Madero: https://www.youtube.com/watch?v=qF6CDiPb488
-Nach-Manifiesto:
https://www.youtube.com/watch?v=ysZ7kX3DPNM
-Onicalia Tecuicac [I Fought The Law Cover]- Natalia
Lafourcade:
https://www.youtube.com/watch?v=d8eo7PK4xdo
-Loïc Nottet- mr/mme: https://www.youtube.com/watch?v=NRSJwcPhLiM
- Les Chansons D’Amour”–As tu
déjá aime: https://www.youtube.com/watch?v=1o5KOkEwIiE






Sobre un tono apocalíptico adoptado recientemente en el reguetón
ResponderEliminarCuando Foucault leyó la Lógica del sentido de Gilles Deleuze se sintió abrumado por el millar de entidades en flujos y contraflujos, en la confusa fruición operó la escritura a tientas en medio de un significativo Theatrum philosophicum. Fantasma y Acontecimiento fueron los personajes elegidos para cantar una artificiosa melodía.
Mutatis mutandis, ante el pandemonio que es El siglo de las sombras y las luces, apuesto mis letras a la casilla del theatrum apocalyticum de Bad Bunny, el auriga latino que azota a la humanidad con la peste de la aceleración entrampada, el cuerpo máquina territorializante.
En tal teatro, todo parece cierto menos el futuro, nadie sabe lo que va a pasar mañana, pero ojalá sea el fin, y que sea pronto. Las lenguas de fuego sobre el espasmo rítmico de los cuerpos predican un pentecostés que une a Bad Bunny con Johnny Rotten. Los mismos futuros perdidos, los futuros pasados; los mismos atavismos del aterrado ángel de la historia, cuya novedad aquí consiste en hablar con la "l" (aunque nos deja escuchar su "erre" precisa pero desdeñada). En esto consiste "lo nuevo".
Si esto fuera un teatro del absurdo, sentiríamos un golpe seco en la nariz. Pero no es así. Se trata del anodino consumo de la "obra de arte": Mosa Lisa, Santa Cena, Bad Bunny. Demiúrgico labrado de una escultura sin sustancia que, por instantes, refleja un vacío en tandem; la simulacra constitutiva de Bad Bunny que parasita y drena la singularidad de un cuerpo que alguna vez portó otro nombre. Y es que en este teatro Occam se extravía, aquí lo que existe es lo universal, y lo que haya de singular es desechable. Por esto, el magro hilo de carne viva no se siente al cien, regalaría su aureola al primer incauto que, engañado, ve todo fácil. Nada más lejos de lo fácil que esa tensa dialéctica entre el Ser, el Capital, y la res signata de la mercancía que se es, "objeto endemoniado, rico en sutilezas metafísicas y reticencias teológicas" (Marx). Extiéndase todas las tesis teológicas sobre el capitalismo como religión.
El conejo no sólo está malo, está embrujado, es el lugar de las apariciones, de los hologramas monetarios que al saturarlo multiplican su abstracción y conjuran el cambio al que está sometida toda vida singular. Por eso el visualizer de "Nadie sabe" es el engrama perfecto del jinete apocalíptico que corre, campeón, hacia un no-fin, jinete más aterrado que aterrante, testigo de un tiempo que ya no está más entre nosotros, tiempo muerto en el aion del capitalismo massmediatico.
"Dicen que el mundo va a acabarse, ojalá que sea pronto" es una frase que jamás jamás hubiera pensado escuchar en una canción de Bad Bunny. Aunque sepamos que la vida de los famosos dista por mucho de ser perfecta, la verdad es que creo que olvidamos que todos, incluso ellos, estamos atrapados en este bote que se hunde cada vez más. Incluso aquellos que parecen tenerlo todo se encuentran también vacíos, también son arrebatados de sus personas, también han sido engañados por las promesas de la vida exitosa como la vida feliz, como la vida realizada. En esto yo encuentro un tipo de "esperanza", por así decirlo, pero no porque esta sea una situación agradable (digo, si alguien que no tiene la desgastante preocupación de llegar a final del mes también se siente vacío y también espera que el final llegue pronto, ¿en qué situación tan jodida nos deja a nosotros?) sino porque entonces incluso con estas personas que siempre entendemos tan distantes y diferentes a nosotros tenemos algo (quizás mucho) en común. Esto no es algo positivo por sí mismo, pues claramente podemos tener otras cosas en común, pero si todos, en verdad todos, podemos identificar que tenemos una(s) desgracia(s) en común quizás entonces sea más posible que esta(s) desgracia(s) sea(n) atendida(s). Ricos o pobres, ambos mueren por igual si se hunde el bote, y quizás si más personas se dieran cuenta de esto tendríamos más oportunidad de salvarnos todos.
ResponderEliminarMe gusta tu entrada en el blog porque habla de algo que me he preguntado desde hace mucho tiempo. ¿Qué se sentirá tenerlo todo y a la vez nada? De alguna forma esta persona ha logrado tener todas las mieles del capitalismo, eso implica que ha materializado el objetivo de esta carrera sin fin que nos forjan desde niños; ahora tiene dinero para aventar al cielo, comodidad, lujos, es famoso, es deseado, se ha convertido en un ícono de la belleza, de la moda, y de la música. Tiene todo lo que nos han enseñado a anhelar, todo para vivir más que bien, pero en toda esa posibilidad se escucha a un joven vacío. Sin nada. Paradójicamente ¿será que al tener todas las posibilidades que este mundo material ofrece será cuándo más solo te sientes? ¿Será que tus demonios se vuelven más grandes? ¿El abismo interior te comerá más sanguinariamente? No lo sé, jamás lo he experimentado. Tal vez el conejo malo siempre estuvo jodido y la única diferencia es que ahora lo hace forrándose en diamantes. Realmente no importa si llegas a la cima y te sientes jodido o si, siempre lo has estado y llegas al estrellato, porque lo realmente macabro es la noticia de que la promesa capitalista de que las voluptuosidades salvarían tu vida en realidad es una mentira. Esto me recuerda a Justin Bieber, jaja ya lo habíamos hablado, pero este pobre niño estrella, fue eso, utilizado por su madre, por la industria musical y por todo el público en general. El mundo disfrutó verlo triunfar en la radio, y su encanto de morrito bailarín hipnotizó al público a nivel mundial pero el costo de este “éxito” fue él mismo. Si, lo tuvo todo, pero lo vimos caerse a pedazos y como dice una de sus canciones: a nadie realmente le importó.
ResponderEliminar“And everybody saw me sick; And it felt like no one gave; They criticized the things I did as an idiot kid” Alone, Justin Bieber
Debe ser cruel darte cuenta de esta forma de títere que has encarnado y sólo estar para hacer dinero a punta del reflector. De estar más sólo y no tener a nadie y que toda tu ventaja monetaria no sirva de nada. En serio, es triste como el sistema se apropia de estas personas, y comercializa hasta con su dolor, pero también, y esforzándome en encontrar el lado positivo a esto, es cuando estos artistas, sacan su verdadero sentir la posibilidad de nosotros los mortales darnos cuenta de eso, el sueño americano del capital no existe, somos humanos sobre todas las cosas y nos duelen cosas que ninguna cantidad en el banco, ni toda la belleza del mundo va a solucionar. Y también bueno, pues la posibilidad de sentirnos entendidos en esa pieza musical. En esta última reflexión estoy hablando de mi porque sinceramente, y me da pena aceptarlo pero, la canción de Alone del Justin si refleja toda la soledad que he sentido en mi vida. Se las dejo para que se den un quemón jaja
https://www.youtube.com/watch?v=xQOO2xGQ1Pc
En fin, los ejemplos sobran, Britney Spears es otra víctima de comercializar a las personas, a ella literal la vimos caer en lo más profundo de la psicosis y la depresión y la cultura pop lo único que hizo fue convertirla en un suceso histórico algo que los niños de los noventa no podremos olvidar. Ella también tiene una canción sobre la soledad y las ganas de llorar aun teniéndolo todo. Esta inocente incomprensión de ¿por qué si lograste el sueño del éxito, la tristeza sigue ahí?
Eliminar“She's so lucky, she's a star; But she cry, cry, cries in her lonely heart, thinking; If there's nothing missing in my life; Then why do these tears come at night?” Lucky, Britney Spears. https://www.youtube.com/watch?v=DV3As47uJf8
Es una pena, al día de hoy Britney ha sufrido ser privada de su libertad por el dinero que le genera a su padre y ha sido criticada por ser quien es en donde pocas personas tienen la delicadeza de pensar en que es una persona no sólo un producto del que hablar. En fin, en fin, en fin, estamos atrapados en ser mercancía, en vendernos, pero si en todo eso podemos expresar lo que sentimos, si podemos compartir una sonrisa, si podemos estar con nuestra soledad, si logramos ser nosotros mismos para nuestro propio bienestar y de paso, apoyar a otros, ya estamos ganando :) (espero jaja)