Mi experiencia leyendo a Bataille
Desconocía totalmente el pensamiento de este autor; todo lo que conocía de él eran comentarios sueltos del profesor Edgar y de algunos compañeros que lo mencionaban, pero nunca fue de mi interés, hasta estas vacaciones de semana santa.
Mi familia salió a Oaxaca estas vacaciones, y yo decidí quedarme a adelantar algunas lecturas para otras materias y trabajos. Esa semana fue extraña, no era la primera vez que me quedaba solo en casa, pero esta ocasión fue diferente, tenía muchas cosas en mi mente (tanto problemas personales como proyectos para futuros trabajos académicos) y demasiada libertad... pero no en el buen sentido.
Mi plan original era leer "Hacia la paz perpetua" de Kant , "De la guerra" de Clausewitz y otros textos de la materia Temas contemporáneos de ética, pero lo que pasó realmente es que me la pasé embriagándome con el dinero que me habían dejado mis papás para sobrevivir la semana, escuchando Joy Divison (por primera vez), leyendo a Mark Fisher (escuchando y viendo la música y películas sobre las que escribía), tocando riffs en mi guitarra eléctrica (entre los cuales estaban la canción sobre la que escribí) y fumando la poca marihuana que me había sobrado de la última vez que compré. [Ya saben, lo que un estudiante de filosofía promedio haría con tiempo y dinero]
En medio de mis vagancias mentales, mientras escuchaba música en Youtube abrí los documentos "La comunidad desobrada" de Jean Luc Nancy y "La experiencia interior" de Georges Bataille y me puse a leerlos; primero a Nancy, luego a Bataille.
Me pareció interesante la reflexión de Nancy sobre la comunidad a partir del desencanto general de la izquierda por el llamado "comunismo real" (el de la Unión Soviética); desencanto que retoma Mark Fisher en "Realismo capitalista ¿No hay alterntiva?", sumado a los varios desencantos generados por el neoliberalismo, que sumados provocan un ambiente depresivo y pesimista en el que parece que no hay otra alternativa al capitalismo, pienso que de haber tenido más tiempo y cubrir a este autor y a Nick Land, tal vez esta sería la línea que seguiríamos.
Luego de leer a Nancy, seguí con Bataille. Leí parte del prólogo, me aburrió, así que fuí directo al capítulo 1 de la primera parte, el que se titula "Crítica de la servidumbre dogmática (y el misticismo)".
Lo que más me impresionó de Bataille fue esta crítica, la crítica a la mística y a la experiencia extática dirigidas, con un fin; para Bataille no hay tal fin (o no debería), pues el éxtasis consiste (según bataille) en un arrebato violento hacia la nada, abandonando toda autoridad e identidad, en un viaje hacia la nada. Quiero subrayar aquí un detalle que tal vez no notamos en esta crítica, y es la relación entre experiencia mística y comunicación, pues en ésta la función comunicadora de la experiencia es fundamental, se busca entablar comunicación con Dios, o un dios de algún panteón. Bataille critica esta pretensión con el argumento de que, al buscar esto, se presupone que Dios o la divinidad tiene la capacidad de comunicarse con nosotros, que es un ente lógico, con logos, lo cual a su vez se sustenta en otras presuposiciones lógicas, teológicas y políticas, que para Bataille debemos abandonar si lo que realmente buscamos es la experiencia.
Como alguien que ha tenido experiencias tipo místicas (al menos eso quiero creer), he de decir que esta crítica me impactó bastante. En pocas ocasiones me he cercado a la cancelación total de la identidad y conceptos preestablecidos, y, al menos desde mi experiencia, no es algo desagradable; sin embargo, algo impedía que alcanzara el éxtasis Batailleano, ese algo eran las visiones.
Comentar aquí mis visiones me llevaría mucho texto, pero sólo tomaré lo más esencial de ellas para continuar con mi análisis. Las visiones (para mí, y desde una visión que comentaré en breve) tenían una función fundamentalmente comunicativa, pero su lenguaje no era el ordinario, era un lenguaje simbólico, paradójico, en ocasiones llegando a lo terrible y surreal, pero en última instancia comunicaba algo, o al menos tenía que intentar interpretar para dar sentido de ellas. Lo impactante para mí de la crítica Batailleana es la negación de toda intención comunicativa, pues la experiencia debía llevar a la destrucción total de toda preconcepción establecida, incluyendo (según mi interpretación de Bataille) la de interpretar visiones.
He experimentado con mi mente y experiencias psíquicas desde los 15 años, desde la autoinducción de sueños lúcidos, viajes astrales, hasta la meditación profunda y, al final, experimentar visiones en dichas meditaciones. Para interpretar dichas experiencias he pasado por diferentes doctrinas espirituales y filosofías, desde el new age, hasta la demonización de las mismas por parte de un amigo testigo de Jehová. Pero la doctrina más sólida que he encontrado hasta ahora para interpretar mis experiencias es la psicología jungiana.
Decir que conozco a profundidad el pensamiento de Carl Jung (y que estoy apegado a él) sería mentir, pero a través de breves lecturas y algunos videos en Youtube que abordan su pensamiento, he de decir que honestamente su pensamiento me es muy afín a mis experiencias. Los conceptos con los que mejor puedo compaginar mis experiencias son el de "lenguaje simbólico" e "inconsciente" (no inconsciente colectivo, sino la concepción más general de inconsciente). Para Jung, los sueños, las visiones extáticas tienen su origen desde la parte más profunda de nuestra mente, el inconsciente; su lenguaje es simbólico, en otras palabras, no racional, no verbal. Notemos, una vez más, el carácter comunicativo que también Jung le asigna a las experiencias psíquicas extraordinarias (dígase, éxtasis).
La destrucción, el nihilismo con que Bataille trata esta experiencia y su crítica a las otras doctrinas que buscan sacarle algún provecho (la jungiana quedaría incluida también) fue algo que me impactó profundamente, en un buen sentido; pues me hizo ver otras posibilidades e interpretaciones que puedo dar a mis experiencias.
No leí el capítulo completo, pero sólo me faltaron unas cuatro páginas para terminarlo. Devoré esas páginas, me impactaron y me dejaron una profunda reflexión, una de las reflexiones más profunda que he hecho en mi vida. "Esto es muy profundo" pensé mientras leía esas páginas. Terminé de leer como a eso de las 11:50 p.m. cerca de media noche, en una noche serena y silente. Me levanté de mi asiento, fuí a la cocina, preparé un bowl de ramen que mis padres me habían comprado, cené mi ramen, luego volví a mi habitación a escuchar un poco de música, y finalmente me fui a descansar tras un largo día.



Comentarios
Publicar un comentario